{"id":1158,"date":"2021-02-17T00:35:00","date_gmt":"2021-02-17T06:35:00","guid":{"rendered":"https:\/\/esp.championforest.org\/devotionals\/?p=1158"},"modified":"2021-02-17T13:50:41","modified_gmt":"2021-02-17T19:50:41","slug":"2-17-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/esp.championforest.org\/devotionals\/2-17-2021\/","title":{"rendered":"Devocionales Diarios:  Febrero 17"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-ugb-container ugb-container ugb-0b24993 ugb-container--v2 ugb-container--design-basic ugb-main-block\"><style>.ugb-0b24993-wrapper.ugb-container__wrapper{border-radius:12px !important;background-color:#f1f1f1 !important}.ugb-0b24993-wrapper.ugb-container__wrapper:before{background-color:#f1f1f1 !important}.ugb-0b24993-content-wrapper > h1,.ugb-0b24993-content-wrapper > h2,.ugb-0b24993-content-wrapper > h3,.ugb-0b24993-content-wrapper > h4,.ugb-0b24993-content-wrapper > h5,.ugb-0b24993-content-wrapper > h6{color:#222222}.ugb-0b24993-content-wrapper > p,.ugb-0b24993-content-wrapper > ol li,.ugb-0b24993-content-wrapper > ul li{color:#222222}@media screen and (min-width:768px){.ugb-0b24993-content-wrapper.ugb-container__content-wrapper{width:100% !important}}<\/style><div class=\"ugb-inner-block\"><div class=\"ugb-block-content\"><div class=\"ugb-container__wrapper ugb-0b24993-wrapper ugb--shadow-3\"><div class=\"ugb-container__side\"><div class=\"ugb-container__content-wrapper ugb-0b24993-content-wrapper\">\n<h5 class=\"wp-block-heading\">1 Reyes 16:29-34, 17, 18, 19:1-18<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">1 Reyes 16:29-34<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Reinado de Acab<\/h5>\n\n\n\n<p><sup>29&nbsp;<\/sup>Comenz\u00f3 a reinar Acab hijo de Omri sobre Israel el a\u00f1o treinta y ocho de Asa rey de Jud\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>30&nbsp;<\/sup>Y rein\u00f3 Acab hijo de Omri sobre Israel en Samaria veintid\u00f3s a\u00f1os. Y Acab hijo de Omri hizo lo malo ante los ojos de Jehov\u00e1, m\u00e1s que todos los que reinaron antes de \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>31&nbsp;<\/sup>Porque le fue ligera cosa andar en los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, y tom\u00f3 por mujer a Jezabel, hija de Et-baal rey de los sidonios, y fue y sirvi\u00f3 a Baal, y lo ador\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>32&nbsp;<\/sup>E hizo altar a Baal, en el templo de Baal que \u00e9l edific\u00f3 en Samaria.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>33&nbsp;<\/sup>Hizo tambi\u00e9n Acab una imagen de Asera, haciendo as\u00ed Acab m\u00e1s que todos los reyes de Israel que reinaron antes que \u00e9l, para provocar la ira de Jehov\u00e1 Dios de Israel.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>34&nbsp;<\/sup>En su tiempo Hiel de Bet-el reedific\u00f3 a Jeric\u00f3. A precio de la vida de Abiram su primog\u00e9nito ech\u00f3 el cimiento, y a precio de la vida de Segub su hijo menor puso sus puertas, conforme a la palabra que Jehov\u00e1 hab\u00eda hablado por Josu\u00e9 hijo de Nun.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>1 Reyes 17<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">El\u00edas predice la sequ\u00eda<\/h5>\n\n\n\n<p><strong>17&nbsp;<\/strong>&nbsp;Entonces El\u00edas tisbita, que era de los moradores de Galaad, dijo a Acab: Vive Jehov\u00e1 Dios de Israel, en cuya presencia estoy, que no habr\u00e1 lluvia ni roc\u00edo en estos a\u00f1os, sino por mi palabra.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>2&nbsp;<\/sup>Y vino a \u00e9l palabra de Jehov\u00e1, diciendo:<\/p>\n\n\n\n<p><sup>3&nbsp;<\/sup>Ap\u00e1rtate de aqu\u00ed, y vu\u00e9lvete al oriente, y esc\u00f3ndete en el arroyo de Querit, que est\u00e1 frente al Jord\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>4&nbsp;<\/sup>Beber\u00e1s del arroyo; y yo he mandado a los cuervos que te den all\u00ed de comer.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>5&nbsp;<\/sup>Y \u00e9l fue e hizo conforme a la palabra de Jehov\u00e1; pues se fue y vivi\u00f3 junto al arroyo de Querit, que est\u00e1 frente al Jord\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>6&nbsp;<\/sup>Y los cuervos le tra\u00edan pan y carne por la ma\u00f1ana, y pan y carne por la tarde; y beb\u00eda del arroyo.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>7&nbsp;<\/sup>Pasados algunos d\u00edas, se sec\u00f3 el arroyo, porque no hab\u00eda llovido sobre la tierra.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">El\u00edas y la viuda de Sarepta<\/h5>\n\n\n\n<p><sup>8&nbsp;<\/sup>Vino luego a \u00e9l palabra de Jehov\u00e1, diciendo:<\/p>\n\n\n\n<p><sup>9&nbsp;<\/sup>Lev\u00e1ntate, vete a Sarepta de Sid\u00f3n, y mora all\u00ed; he aqu\u00ed yo he dado orden all\u00ed a una mujer viuda&nbsp;que te sustente.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>10&nbsp;<\/sup>Entonces \u00e9l se levant\u00f3 y se fue a Sarepta. Y cuando lleg\u00f3 a la puerta de la ciudad, he aqu\u00ed una mujer viuda que estaba all\u00ed recogiendo le\u00f1a; y \u00e9l la llam\u00f3, y le dijo: Te ruego que me traigas un poco de agua en un vaso, para que beba.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>11&nbsp;<\/sup>Y yendo ella para tra\u00e9rsela, \u00e9l la volvi\u00f3 a llamar, y le dijo: Te ruego que me traigas tambi\u00e9n un bocado de pan en tu mano.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>12&nbsp;<\/sup>Y ella respondi\u00f3: Vive Jehov\u00e1 tu Dios, que no tengo pan cocido; solamente un pu\u00f1ado de harina tengo en la tinaja, y un poco de aceite en una vasija; y ahora recog\u00eda dos le\u00f1os, para entrar y prepararlo para m\u00ed y para mi hijo, para que lo comamos, y nos dejemos morir.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>13&nbsp;<\/sup>El\u00edas le dijo: No tengas temor; ve, haz como has dicho; pero hazme a m\u00ed primero de ello una peque\u00f1a torta cocida debajo de la ceniza, y tr\u00e1emela; y despu\u00e9s har\u00e1s para ti y para tu hijo.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>14&nbsp;<\/sup>Porque Jehov\u00e1 Dios de Israel ha dicho as\u00ed: La harina de la tinaja no escasear\u00e1, ni el aceite de la vasija disminuir\u00e1, hasta el d\u00eda en que Jehov\u00e1 haga llover sobre la faz de la tierra.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>15&nbsp;<\/sup>Entonces ella fue e hizo como le dijo El\u00edas; y comi\u00f3 \u00e9l, y ella, y su casa, muchos d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>16&nbsp;<\/sup>Y la harina de la tinaja no escase\u00f3, ni el aceite de la vasija mengu\u00f3, conforme a la palabra que Jehov\u00e1 hab\u00eda dicho por El\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>17&nbsp;<\/sup>Despu\u00e9s de estas cosas aconteci\u00f3 que cay\u00f3 enfermo el hijo del ama de la casa; y la enfermedad fue tan grave que no qued\u00f3 en \u00e9l aliento.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>18&nbsp;<\/sup>Y ella dijo a El\u00edas: \u00bfQu\u00e9 tengo yo contigo, var\u00f3n de Dios? \u00bfHas venido a m\u00ed para traer a memoria mis iniquidades, y para hacer morir a mi hijo?<\/p>\n\n\n\n<p><sup>19&nbsp;<\/sup>El le dijo: Dame ac\u00e1 tu hijo. Entonces \u00e9l lo tom\u00f3 de su regazo, y lo llev\u00f3 al aposento donde \u00e9l estaba, y lo puso sobre su cama.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>20&nbsp;<\/sup>Y clamando a Jehov\u00e1, dijo: Jehov\u00e1 Dios m\u00edo, \u00bfaun a la viuda en cuya casa estoy hospedado has afligido, haci\u00e9ndole morir su hijo?<\/p>\n\n\n\n<p><sup>21&nbsp;<\/sup>Y se tendi\u00f3 sobre el ni\u00f1o tres veces, y clam\u00f3 a Jehov\u00e1 y dijo: Jehov\u00e1 Dios m\u00edo, te ruego que hagas volver el alma de este ni\u00f1o a \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>22&nbsp;<\/sup>Y Jehov\u00e1 oy\u00f3 la voz de El\u00edas, y el alma del ni\u00f1o volvi\u00f3 a \u00e9l, y revivi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>23&nbsp;<\/sup>Tomando luego El\u00edas al ni\u00f1o, lo trajo del aposento a la casa, y lo dio a su madre, y le dijo El\u00edas: Mira, tu hijo vive.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>24&nbsp;<\/sup>Entonces la mujer dijo a El\u00edas: Ahora conozco que t\u00fa eres var\u00f3n de Dios, y que la palabra de Jehov\u00e1 es verdad en tu boca.<a href=\"https:\/\/www.biblegateway.com\/passage\/?search=1%20Reyes%2017&amp;version=RVR1960\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.biblegateway.com\/passage\/?search=1%20Reyes%2019&amp;version=RVR1960\"><\/a><\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">1 Reyes 18<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">El\u00edas regresa a ver a Acab<\/h5>\n\n\n\n<p><strong>18&nbsp;<\/strong>&nbsp;Pasados muchos d\u00edas, vino palabra de Jehov\u00e1 a El\u00edas en el tercer a\u00f1o, diciendo: Ve, mu\u00e9strate a Acab, y yo har\u00e9 llover sobre la faz de la tierra.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>2&nbsp;<\/sup>Fue, pues, El\u00edas a mostrarse a Acab. Y el hambre era grave en Samaria.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>3&nbsp;<\/sup>Y Acab llam\u00f3 a Abd\u00edas su mayordomo. Abd\u00edas era en gran manera temeroso de Jehov\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>4&nbsp;<\/sup>Porque cuando Jezabel destru\u00eda a los profetas de Jehov\u00e1, Abd\u00edas tom\u00f3 a cien profetas y los escondi\u00f3 de cincuenta en cincuenta en cuevas, y los sustent\u00f3 con pan y agua.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>5&nbsp;<\/sup>Dijo, pues, Acab a Abd\u00edas: Ve por el pa\u00eds a todas las fuentes de aguas, y a todos los arroyos, a ver si acaso hallaremos hierba con que conservemos la vida a los caballos y a las mulas, para que no nos quedemos sin bestias.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>6&nbsp;<\/sup>Y dividieron entre s\u00ed el pa\u00eds para recorrerlo; Acab fue por un camino, y Abd\u00edas fue separadamente por otro.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>7&nbsp;<\/sup>Y yendo Abd\u00edas por el camino, se encontr\u00f3 con El\u00edas; y cuando lo reconoci\u00f3, se postr\u00f3 sobre su rostro y dijo: \u00bfNo eres t\u00fa mi se\u00f1or El\u00edas?<\/p>\n\n\n\n<p><sup>8&nbsp;<\/sup>Y \u00e9l respondi\u00f3: Yo soy; ve, di a tu amo: Aqu\u00ed est\u00e1 El\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>9&nbsp;<\/sup>Pero \u00e9l dijo: \u00bfEn qu\u00e9 he pecado, para que entregues a tu siervo en mano de Acab para que me mate?<\/p>\n\n\n\n<p><sup>10&nbsp;<\/sup>Vive Jehov\u00e1 tu Dios, que no ha habido naci\u00f3n ni reino adonde mi se\u00f1or no haya enviado a buscarte, y todos han respondido: No est\u00e1 aqu\u00ed; y a reinos y a naciones \u00e9l ha hecho jurar que no te han hallado.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>11&nbsp;<\/sup>\u00bfY ahora t\u00fa dices: Ve, di a tu amo: Aqu\u00ed est\u00e1 El\u00edas?<\/p>\n\n\n\n<p><sup>12&nbsp;<\/sup>Acontecer\u00e1 que luego que yo me haya ido, el Esp\u00edritu de Jehov\u00e1 te llevar\u00e1 adonde yo no sepa, y al venir yo y dar las nuevas a Acab, al no hallarte \u00e9l, me matar\u00e1; y tu siervo teme a Jehov\u00e1 desde su juventud.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>13&nbsp;<\/sup>\u00bfNo ha sido dicho a mi se\u00f1or lo que hice, cuando Jezabel mataba a los profetas de Jehov\u00e1; que escond\u00ed a cien varones de los profetas de Jehov\u00e1 de cincuenta en cincuenta en cuevas, y los mantuve con pan y agua?<\/p>\n\n\n\n<p><sup>14&nbsp;<\/sup>\u00bfY ahora dices t\u00fa: Ve, di a tu amo: Aqu\u00ed est\u00e1 El\u00edas; para que \u00e9l me mate?<\/p>\n\n\n\n<p><sup>15&nbsp;<\/sup>Y le dijo El\u00edas: Vive Jehov\u00e1 de los ej\u00e9rcitos, en cuya presencia estoy, que hoy me mostrar\u00e9 a \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>16&nbsp;<\/sup>Entonces Abd\u00edas fue a encontrarse con Acab, y le dio el aviso; y Acab vino a encontrarse con El\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>17&nbsp;<\/sup>Cuando Acab vio a El\u00edas, le dijo: \u00bfEres t\u00fa el que turbas a Israel?<\/p>\n\n\n\n<p><sup>18&nbsp;<\/sup>Y \u00e9l respondi\u00f3: Yo no he turbado a Israel, sino t\u00fa y la casa de tu padre, dejando los mandamientos de Jehov\u00e1, y siguiendo a los baales.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>19&nbsp;<\/sup>Env\u00eda, pues, ahora y congr\u00e9game a todo Israel en el monte Carmelo, y los cuatrocientos cincuenta profetas de Baal, y los cuatrocientos profetas de Asera, que comen de la mesa de Jezabel.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">El\u00edas y los profetas de Baal<\/h5>\n\n\n\n<p><sup>20&nbsp;<\/sup>Entonces Acab convoc\u00f3 a todos los hijos de Israel, y reuni\u00f3 a los profetas en el monte Carmelo.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>21&nbsp;<\/sup>Y acerc\u00e1ndose El\u00edas a todo el pueblo, dijo: \u00bfHasta cu\u00e1ndo claudicar\u00e9is vosotros entre dos pensamientos? Si Jehov\u00e1 es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de \u00e9l. Y el pueblo no respondi\u00f3 palabra.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>22&nbsp;<\/sup>Y El\u00edas volvi\u00f3 a decir al pueblo: S\u00f3lo yo he quedado profeta de Jehov\u00e1; mas de los profetas de Baal hay cuatrocientos cincuenta hombres.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>23&nbsp;<\/sup>D\u00e9nsenos, pues, dos bueyes, y escojan ellos uno, y c\u00f3rtenlo en pedazos, y p\u00f3nganlo sobre le\u00f1a, pero no pongan fuego debajo; y yo preparar\u00e9 el otro buey, y lo pondr\u00e9 sobre le\u00f1a, y ning\u00fan fuego pondr\u00e9 debajo.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>24&nbsp;<\/sup>Invocad luego vosotros el nombre de vuestros dioses, y yo invocar\u00e9 el nombre de Jehov\u00e1; y el Dios que respondiere por medio de fuego, \u00e9se sea Dios. Y todo el pueblo respondi\u00f3, diciendo: Bien dicho.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>25&nbsp;<\/sup>Entonces El\u00edas dijo a los profetas de Baal: Escogeos un buey, y preparadlo vosotros primero, pues que sois los m\u00e1s; e invocad el nombre de vuestros dioses, mas no pong\u00e1is fuego debajo.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>26&nbsp;<\/sup>Y ellos tomaron el buey que les fue dado y lo prepararon, e invocaron el nombre de Baal desde la ma\u00f1ana hasta el mediod\u00eda, diciendo: !!Baal, resp\u00f3ndenos! Pero no hab\u00eda voz, ni quien respondiese; entre tanto, ellos andaban saltando cerca del altar que hab\u00edan hecho.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>27&nbsp;<\/sup>Y aconteci\u00f3 al mediod\u00eda, que El\u00edas se burlaba de ellos, diciendo: Gritad en alta voz, porque dios es; quiz\u00e1 est\u00e1 meditando, o tiene alg\u00fan trabajo, o va de camino; tal vez duerme, y hay que despertarle.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>28&nbsp;<\/sup>Y ellos clamaban a grandes voces, y se sajaban con cuchillos y con lancetas conforme a su costumbre, hasta chorrear la sangre sobre ellos.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>29&nbsp;<\/sup>Pas\u00f3 el mediod\u00eda, y ellos siguieron gritando fren\u00e9ticamente hasta la hora de ofrecerse el sacrificio, pero no hubo ninguna voz, ni quien respondiese ni escuchase.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>30&nbsp;<\/sup>Entonces dijo El\u00edas a todo el pueblo: Acercaos a m\u00ed. Y todo el pueblo se le acerc\u00f3; y \u00e9l arregl\u00f3 el altar de Jehov\u00e1 que estaba arruinado.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>31&nbsp;<\/sup>Y tomando El\u00edas doce piedras, conforme al n\u00famero de las tribus de los hijos de Jacob, al cual hab\u00eda sido dada palabra de Jehov\u00e1 diciendo, Israel ser\u00e1 tu nombre,<\/p>\n\n\n\n<p><sup>32&nbsp;<\/sup>edific\u00f3 con las piedras un altar en el nombre de Jehov\u00e1; despu\u00e9s hizo una zanja alrededor del altar, en que cupieran dos medidas de grano.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>33&nbsp;<\/sup>Prepar\u00f3 luego la le\u00f1a, y cort\u00f3 el buey en pedazos, y lo puso sobre la le\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>34&nbsp;<\/sup>Y dijo: Llenad cuatro c\u00e1ntaros de agua, y derramadla sobre el holocausto y sobre la le\u00f1a. Y dijo: Hacedlo otra vez; y otra vez lo hicieron. Dijo a\u00fan: Hacedlo la tercera vez; y lo hicieron la tercera vez,<\/p>\n\n\n\n<p><sup>35&nbsp;<\/sup>de manera que el agua corr\u00eda alrededor del altar, y tambi\u00e9n se hab\u00eda llenado de agua la zanja.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>36&nbsp;<\/sup>Cuando lleg\u00f3 la hora de ofrecerse el holocausto, se acerc\u00f3 el profeta El\u00edas y dijo: Jehov\u00e1 Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, sea hoy manifiesto que t\u00fa eres Dios en Israel, y que yo soy tu siervo, y que por mandato tuyo he hecho todas estas cosas.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>37&nbsp;<\/sup>Resp\u00f3ndeme, Jehov\u00e1, resp\u00f3ndeme, para que conozca este pueblo que t\u00fa, oh Jehov\u00e1, eres el Dios, y que t\u00fa vuelves a ti el coraz\u00f3n de ellos.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>38&nbsp;<\/sup>Entonces cay\u00f3 fuego de Jehov\u00e1, y consumi\u00f3 el holocausto, la le\u00f1a, las piedras y el polvo, y aun lami\u00f3 el agua que estaba en la zanja.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>39&nbsp;<\/sup>Vi\u00e9ndolo todo el pueblo, se postraron y dijeron: !!Jehov\u00e1 es el Dios, Jehov\u00e1 es el Dios!<\/p>\n\n\n\n<p><sup>40&nbsp;<\/sup>Entonces El\u00edas les dijo: Prended a los profetas de Baal, para que no escape ninguno. Y ellos los prendieron; y los llev\u00f3 El\u00edas al arroyo de Cis\u00f3n, y all\u00ed los degoll\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">El\u00edas ora por lluvia<\/h5>\n\n\n\n<p><sup>41&nbsp;<\/sup>Entonces El\u00edas dijo a Acab: Sube, come y bebe; porque una lluvia grande se oye.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>42&nbsp;<\/sup>Acab subi\u00f3 a comer y a beber. Y El\u00edas subi\u00f3 a la cumbre del Carmelo, y postr\u00e1ndose en tierra, puso su rostro entre las rodillas.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>43&nbsp;<\/sup>Y dijo a su criado: Sube ahora, y mira hacia el mar. Y \u00e9l subi\u00f3, y mir\u00f3, y dijo: No hay nada. Y \u00e9l le volvi\u00f3 a decir: Vuelve siete veces.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>44&nbsp;<\/sup>A la s\u00e9ptima vez dijo: Yo veo una peque\u00f1a nube como la palma de la mano de un hombre, que sube del mar. Y \u00e9l dijo: Ve, y di a Acab: Unce tu carro y desciende, para que la lluvia no te ataje.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>45&nbsp;<\/sup>Y aconteci\u00f3, estando en esto, que los cielos se oscurecieron con nubes y viento, y hubo una gran lluvia.&nbsp;Y subiendo Acab, vino a Jezreel.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>46&nbsp;<\/sup>Y la mano de Jehov\u00e1 estuvo sobre El\u00edas, el cual ci\u00f1\u00f3 sus lomos, y corri\u00f3 delante de Acab hasta llegar a Jezreel.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">1 Reyes 19:1-18<\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">El\u00edas huye a Horeb<\/h5>\n\n\n\n<p><strong>19&nbsp;<\/strong>&nbsp;Acab dio a Jezabel la nueva de todo lo que El\u00edas hab\u00eda hecho, y de c\u00f3mo hab\u00eda matado a espada a todos los profetas.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>2&nbsp;<\/sup>Entonces envi\u00f3 Jezabel a El\u00edas un mensajero, diciendo: As\u00ed me hagan los dioses, y aun me a\u00f1adan, si ma\u00f1ana a estas horas yo no he puesto tu persona como la de uno de ellos.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>3&nbsp;<\/sup>Viendo, pues, el peligro, se levant\u00f3 y se fue para salvar su vida, y vino a Beerseba, que est\u00e1 en Jud\u00e1, y dej\u00f3 all\u00ed a su criado.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>4&nbsp;<\/sup>Y \u00e9l se fue por el desierto un d\u00eda de camino, y vino y se sent\u00f3 debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Basta ya, oh Jehov\u00e1, qu\u00edtame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>5&nbsp;<\/sup>Y ech\u00e1ndose debajo del enebro, se qued\u00f3 dormido; y he aqu\u00ed luego un \u00e1ngel le toc\u00f3, y le dijo: Lev\u00e1ntate, come.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>6&nbsp;<\/sup>Entonces \u00e9l mir\u00f3, y he aqu\u00ed a su cabecera una torta cocida sobre las ascuas, y una vasija de agua; y comi\u00f3 y bebi\u00f3, y volvi\u00f3 a dormirse.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>7&nbsp;<\/sup>Y volviendo el \u00e1ngel de Jehov\u00e1 la segunda vez, lo toc\u00f3, diciendo: Lev\u00e1ntate y come, porque largo camino te resta.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>8&nbsp;<\/sup>Se levant\u00f3, pues, y comi\u00f3 y bebi\u00f3; y fortalecido con aquella comida camin\u00f3 cuarenta d\u00edas y cuarenta noches hasta Horeb, el monte de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>9&nbsp;<\/sup>Y all\u00ed se meti\u00f3 en una cueva, donde pas\u00f3 la noche. Y vino a \u00e9l palabra de Jehov\u00e1, el cual le dijo: \u00bfQu\u00e9 haces aqu\u00ed, El\u00edas?<\/p>\n\n\n\n<p><sup>10&nbsp;<\/sup>El respondi\u00f3: He sentido un vivo celo por Jehov\u00e1 Dios de los ej\u00e9rcitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares, y han matado a espada a tus profetas; y s\u00f3lo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>11&nbsp;<\/sup>El le dijo: Sal fuera, y ponte en el monte delante de Jehov\u00e1. Y he aqu\u00ed Jehov\u00e1 que pasaba, y un grande y poderoso viento que romp\u00eda los montes, y quebraba las pe\u00f1as delante de Jehov\u00e1; pero Jehov\u00e1 no estaba en el viento. Y tras el viento un terremoto; pero Jehov\u00e1 no estaba en el terremoto.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>12&nbsp;<\/sup>Y tras el terremoto un fuego; pero Jehov\u00e1 no estaba en el fuego. Y tras el fuego un silbo apacible y delicado.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>13&nbsp;<\/sup>Y cuando lo oy\u00f3 El\u00edas, cubri\u00f3 su rostro con su manto, y sali\u00f3, y se puso a la puerta de la cueva. Y he aqu\u00ed vino a \u00e9l una voz, diciendo: \u00bfQu\u00e9 haces aqu\u00ed, El\u00edas?<\/p>\n\n\n\n<p><sup>14&nbsp;<\/sup>El respondi\u00f3: He sentido un vivo celo por Jehov\u00e1 Dios de los ej\u00e9rcitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares, y han matado a espada a tus profetas; y s\u00f3lo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>15&nbsp;<\/sup>Y le dijo Jehov\u00e1: Ve, vu\u00e9lvete por tu camino, por el desierto de Damasco; y llegar\u00e1s, y ungir\u00e1s a Hazael por rey de Siria.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>16&nbsp;<\/sup>A Jeh\u00fa hijo de Nimsi ungir\u00e1s por rey sobre Israel;&nbsp;y a Eliseo hijo de Safat, de Abel-mehola, ungir\u00e1s para que sea profeta en tu lugar.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>17&nbsp;<\/sup>Y el que escapare de la espada de Hazael, Jeh\u00fa lo matar\u00e1; y el que escapare de la espada de Jeh\u00fa, Eliseo lo matar\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>18&nbsp;<\/sup>Y yo har\u00e9 que queden en Israel siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal,&nbsp;y cuyas bocas no lo besaron.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Versi\u00f3n Reina-Valera 1960 \u00a9 Sociedades B\u00edblicas en Am\u00e9rica Latina, 1960. Renovado \u00a9 Sociedades B\u00edblicas Unidas, 1988.<\/em><\/p>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n\n\n\n<p><strong>EL\u00cdAS Y LOS PROFETAS DE BAAL<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>ORA<\/strong> &#8211; Se\u00f1or, te agradezco por la vida de todas aquellas personas que me ense\u00f1an lo que significa seguirte y confiar plenamente en ti.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>PARA REFLEXIONAR<\/strong> &#8211; La gente no confiaba en que solo Dios pudiera alimentarlos, as\u00ed que adoraron tanto al Se\u00f1or como al \u00eddolo Baal. \u00bfAlguna vez ha tenido la tentaci\u00f3n de hacer algo as\u00ed? \u00bfC\u00f3mo puedes evitarlo?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>APLICACI\u00d3N DIARIA<\/strong> &#8211; \u00bfHay algo que necesite en este momento, que sea tan grande que le es dif\u00edcil confiar en que Dios se lo proporcionar\u00e1? Si es as\u00ed, escr\u00edbalo en una hoja y al lado escriba; &#8220;DIOS es lo suficientemente grande para hacerlo&#8221;. \u00a1Conf\u00eda en eso!<\/p>\n\n\n\n<p><strong>ORA<\/strong> &#8211; Se\u00f1or, tu probaste t\u00fa poder a trav\u00e9s de El\u00edas. Ay\u00fadame a confiar siempre en que tienes el poder para proporcionar todo lo que necesito, T\u00fa eres m\u00e1s que suficiente. \u00a1Si te tengo a ti tengo TODO!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1 Reyes 16:29-34, 17, 18, 19:1-18 1 Reyes 16:29-34 Reinado de Acab 29&nbsp;Comenz\u00f3 a reinar Acab hijo de Omri sobre Israel el a\u00f1o treinta y ocho de Asa rey de Jud\u00e1. 30&nbsp;Y rein\u00f3 Acab hijo de Omri sobre Israel en Samaria veintid\u00f3s a\u00f1os. 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Y Acab hijo de Omri hizo lo malo ante los ojos de Jehov\u00e1, m\u00e1s que todos los que reinaron antes de \u00e9l. 31&nbsp;Porque le fue ligera cosa andar en los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, y tom\u00f3 por mujer a Jezabel, hija de Et-baal rey de los sidonios, y fue y sirvi\u00f3 a Baal, y lo&hellip;<\/p>\n","category_list_v2":"<a href=\"https:\/\/esp.championforest.org\/devotionals\/category\/devocionales\/\" rel=\"category tag\">Devocionales<\/a>","author_info_v2":{"name":"Nhora Medina","url":"https:\/\/esp.championforest.org\/devotionals\/author\/devo-editor-medina\/"},"comments_num_v2":"2 comments","yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.3 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Devocionales Diarios: Febrero 17 - Devocionales<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/esp.championforest.org\/devotionals\/2-17-2021\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"en_US\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Devocionales Diarios: Febrero 17 - Devocionales\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"1 Reyes 16:29-34, 17, 18, 19:1-18 1 Reyes 16:29-34 Reinado de Acab 29&nbsp;Comenz\u00f3 a reinar Acab hijo de Omri sobre Israel el a\u00f1o treinta y ocho de Asa rey de Jud\u00e1. 30&nbsp;Y rein\u00f3 Acab hijo de Omri sobre Israel en Samaria veintid\u00f3s a\u00f1os. 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