RITMO: día 11

30 de abril de 2020

El Salmo 23 es uno de los capítulos bíblicos más conocidos y queridos. Su contenido nos inspira a reconocer la gracia y la guía de Dios en tiempos de confusión y dificultad. Las Escrituras contenidas en el interior son un poderoso recordatorio de que tenemos un Dios amoroso que viaja junto a nosotros mientras navegamos por los altibajos de la vida.

Antes de que David se convirtiera en rey de Israel, era pastor. Él cuidó y protegió los rebaños de ovejas, y escribió este salmo describiendo a Dios como un pastor y al pueblo de Dios como su rebaño.  A través de esta hermosa metáfora, el Salmo 23 nos da ideas invaluables sobre el carácter de Dios y Su plan para sus hijos.

  • Dios es nuestro proveedor y nuestro cuidador (v. 1-2)
  • Dios se preocupa por nosotros espiritualmente (v. 3)
  • Dios es nuestro protector y su presencia nos acompaña (v. 4)
  • Dios nos bendice (v. 5-6)

Oremos este salmo hoy y encontremos descanso y seguridad al saber que el bien y la misericordia de Dios nos perseguirán todos los días de nuestra vida, hasta que finalmente nos encontremos morando en la eternidad con Él.

Salmos 23

Jehová es mi pastor
Salmo de David.

1  Jehová es mi pastor; nada me faltará.

En lugares de delicados pastos me hará descansar;
Junto a aguas de reposo me pastoreará.

Confortará mi alma;
Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.

Aunque ande en valle de sombra de muerte,
No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo;
Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.

Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores;
Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.

Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida,
Y en la casa de Jehová moraré por largos días.

Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.

Amado Padre,

Gracias por ser mi Buen Pastor al que puedo confiar mi vida.

Por cuidarme todos los días, gracias.

Por darme descanso, gracias.

Por restaurar mi alma, gracias.

Por guiarme, incluso en los valles más difíciles, gracias.

Por infundirme aliento, gracias.

Por tu protección y provisión, gracias.

Por darme de tu paz, gracias.

Por tu bondad y misericordia, gracias.

Por darme la esperanza de una vida eterna contigo por medio de Jesucristo, gracias.

Amén.

RITMO: día 10

29 de abril de 2020

El Salmo 22 no es solo la experiencia de cada creyente, sino que también es una profecía muy específica de los sufrimientos de Jesús. Comienza con el grito más angustiado de la historia humana: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” Jesús pronunció estas palabras en la profundidad de su sufrimiento en la cruz.

El salmista clamaba a Dios en medio de su sentimiento de abandono, en medio de su más profundo dolor al no ver respuesta a sus súplicas. Sin embargo, después de su reclamo, David reconoce que solo Dios es Santo y soberano, y que solo en El puede encontrar el cuidado y la ayuda que tan desesperadamente necesita.  ¡El salmista pasa de expresar su gran tristeza a recordar a su gran Dios, un Dios que rescata a Su pueblo!

¡La oración agónica y desesperanzada se convierte en alabanzas ardientes por el éxito de la causa de Dios! Y lo mejor de todo, la continuidad está entretejida en nuestras historias: se contará a la próxima generación, a un pueblo aún no nacido. ¡Qué gran Dios eres tú!

Salmos 22

Un grito de angustia y un canto de alabanza
Al músico principal; sobre Ajelet-sahar. Salmo de David.

1 Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?
    ¿Por qué estás tan lejos de mi salvación, y de las palabras de mi clamor?

Dios mío, clamo de día, y no respondes;
Y de noche, y no hay para mí reposo.

Pero tú eres santo,
Tú que habitas entre las alabanzas de Israel.

En ti esperaron nuestros padres;
Esperaron, y tú los libraste.

Clamaron a ti, y fueron librados;
Confiaron en ti, y no fueron avergonzados.

Mas yo soy gusano, y no hombre;
Oprobio de los hombres, y despreciado del pueblo.

Todos los que me ven me escarnecen;
Estiran la boca, menean la cabeza, diciendo:

Se encomendó a Jehová; líbrele él;
Sálvele, puesto que en él se complacía.

Pero tú eres el que me sacó del vientre;
El que me hizo estar confiado desde que estaba a los pechos de mi madre.

10 Sobre ti fui echado desde antes de nacer;
Desde el vientre de mi madre, tú eres mi Dios.

11 No te alejes de mí, porque la angustia está cerca;
Porque no hay quien ayude.

12 Me han rodeado muchos toros;
Fuertes toros de Basán me han cercado.

13 Abrieron sobre mí su boca
Como león rapaz y rugiente.

14 He sido derramado como aguas,
Y todos mis huesos se descoyuntaron;
Mi corazón fue como cera,
Derritiéndose en medio de mis entrañas.

15 Como un tiesto se secó mi vigor,
Y mi lengua se pegó a mi paladar,
Y me has puesto en el polvo de la muerte.

16 Porque perros me han rodeado;
Me ha cercado cuadrilla de malignos;
Horadaron mis manos y mis pies.

17 Contar puedo todos mis huesos;
Entre tanto, ellos me miran y me observan.

18 Repartieron entre sí mis vestidos,
Y sobre mi ropa echaron suertes.

19 Mas tú, Jehová, no te alejes;
Fortaleza mía, apresúrate a socorrerme.

20 Libra de la espada mi alma,
Del poder del perro mi vida.

21 Sálvame de la boca del león,
Y líbrame de los cuernos de los búfalos.

22 Anunciaré tu nombre a mis hermanos;
En medio de la congregación te alabaré.

23 Los que teméis a Jehová, alabadle;
Glorificadle, descendencia toda de Jacob,
Y temedle vosotros, descendencia toda de Israel.

24 Porque no menospreció ni abominó la aflicción del afligido,
Ni de él escondió su rostro;
Sino que cuando clamó a él, le oyó.

25 De ti será mi alabanza en la gran congregación;
Mis votos pagaré delante de los que le temen.

26 Comerán los humildes, y serán saciados;
Alabarán a Jehová los que le buscan;
Vivirá vuestro corazón para siempre.

27 Se acordarán, y se volverán a Jehová todos los confines de la tierra,
Y todas las familias de las naciones adorarán delante de ti.

28 Porque de Jehová es el reino,
Y él regirá las naciones.

29 Comerán y adorarán todos los poderosos de la tierra;
Se postrarán delante de él todos los que descienden al polvo,
Aun el que no puede conservar la vida a su propia alma.

30 La posteridad le servirá;
Esto será contado de Jehová hasta la postrera generación.

31 Vendrán, y anunciarán su justicia;
A pueblo no nacido aún, anunciarán que él hizo esto.

Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.


Padre,

Te clamo hoy en toda mi humanidad. ¿Por qué te siento tan lejos? ¿Por qué no me contestas? Sé que comprendes mi tristeza y sé que escuchas mi clamor. Sé que me cuidas, y te necesito. Fuera de ti no poseo nada. Ayúdame a vivir con la seguridad de que estás aquí. Ayúdame a recordar, que así como te has movido en el pasado lo sigues haciendo hoy, y seguirás obrando de generación en generación. ¡Gracias por tu infinito amor! En el nombre de Jesús, amen.

RITMO: día 9

28 de abril de 2020

Aquí en el Salmo 20 encontramos un ejemplo de un canto que posiblemente habría sido utilizado para el día de la batalla. ¡Este salmo es un clamor al Señor pidiendo la protección del rey de Israel cuando entraba en batalla! Es una oración que declara la plena confianza que el pueblo tenía en Dios y en Su poder para vencer al enemigo.

En este canto encontramos una hermosa oración de intercesión. ¡Qué gran oportunidad nos da hoy el Señor de entrar ante Su presencia para elevar clamor en el nombre de nuestros hermanos en Cristo! ¿Conoces a alguien que necesite tu apoyo en oración?  Probablemente sí, y en este mismo momento tu podrás interceder por esa persona.  Pero, si eres tú quien en este momento está enfrentando batallas o pasando por momentos desafiantes, permítenos que como tu familia espiritual intercedamos por ti.

Salmos 20

Oración pidiendo la victoria
Al músico principal. Salmo de David.

1 Jehová te oiga en el día de conflicto;
    El nombre del Dios de Jacob te defienda.

Te envíe ayuda desde el santuario,
Y desde Sion te sostenga.

Haga memoria de todas tus ofrendas,
Y acepte tu holocausto. Selah

Te dé conforme al deseo de tu corazón,
Y cumpla todo tu consejo.

Nosotros nos alegraremos en tu salvación,
Y alzaremos pendón en el nombre de nuestro Dios;
Conceda Jehová todas tus peticiones.

Ahora conozco que Jehová salva a su ungido;
Lo oirá desde sus santos cielos
Con la potencia salvadora de su diestra.

Estos confían en carros, y aquéllos en caballos;
Mas nosotros del nombre de Jehová nuestro Dios tendremos memoria.

Ellos flaquean y caen,
Mas nosotros nos levantamos, y estamos en pie.

Salva, Jehová;
Que el Rey nos oiga en el día que lo invoquemos.

Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.

Oración

Dios de todo poder y dominio, responde al clamor de mi hermano(a)_________  que se encuentra hoy en angustia.  Protégelo(a) y envía hoy tu ayuda.  Concédele las peticiones de su corazón, regálale la victoria en todas sus luchas y renueva sus fuerzas cada día. Dale paz en el tiempo de espera y un corazón rebosante de gratitud, pues en ti está toda su esperanza. ¡Escucha mi oración, oh Dios! En el nombre de nuestro Salvador Jesucristo, amén

RITMO: día 8

27 de abril de 2020

El Salmo 19 se divide en tres partes: la revelación de Dios en la creación (versículos 1-6), la revelación de Dios en la ley (versículos 7-11) y la respuesta del hombre de fe (versículos 12-14).

El punto de los primeros seis versículos es que los cuerpos celestes son una prueba objetiva de que existe un Dios poderoso y creativo. Los cielos son los predicadores de Dios y proclaman las 24 horas del día la magnificencia del Señor (versículos 1-2).  Además, hablan un lenguaje universal (versículos 3-4).

Por otro lado, la revelación especial de Dios es Su ley, la cual se describe con los sinónimos: testimonio, mandamiento, preceptos y juicios (versículos 7-9). El salmista asegura que es precisamente esa ley, la cual es más preciosa que el oro y más dulce que la miel, la que nos advierte acerca de nuestros pecados, pero también es la que nos guarda y trae bendición cuando la obedecemos (versículos 10-11).

Que en este día vengamos ante el Señor reconociendo todo Su poder y la grandeza de Su creación. Luego, humildemente, pidámosle que nos revele aun aquellas cosas ocultas que no reconocemos como pecaminosas. Que nuestro Padre Celestial guarde nuestros corazones de los pecados de la soberbia y el orgullo. Que el Señor nos ayude a entender y atesorar Su Palabra para que nuestro hablar y nuestro pensar sean siempre agradables a Él.

Salmos 19

Las obras y la palabra de Dios
Al músico principal. Salmo de David.

1 Los cielos cuentan la gloria de Dios,
    Y el firmamento anuncia la obra de sus manos.

Un día emite palabra a otro día,
Y una noche a otra noche declara sabiduría.

No hay lenguaje, ni palabras,
Ni es oída su voz.

Por toda la tierra salió su voz,
Y hasta el extremo del mundo sus palabras.
En ellos puso tabernáculo para el sol;

Y éste, como esposo que sale de su tálamo,
Se alegra cual gigante para correr el camino.

De un extremo de los cielos es su salida,
Y su curso hasta el término de ellos;
Y nada hay que se esconda de su calor.

La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma;
El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo.

Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón;
El precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos.

El temor de Jehová es limpio, que permanece para siempre;
Los juicios de Jehová son verdad, todos justos.

10 Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado;
Y dulces más que miel, y que la que destila del panal.

11 Tu siervo es además amonestado con ellos;
En guardarlos hay grande galardón.

12 ¿Quién podrá entender sus propios errores?
Líbrame de los que me son ocultos.

13 Preserva también a tu siervo de las soberbias;
Que no se enseñoreen de mí;
Entonces seré íntegro, y estaré limpio de gran rebelión.

14 Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti,
Oh Jehová, roca mía, y redentor mío.

Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.

Oh Dios, tu nombre es Santo. Tu gloria se muestra en todo lo que veo a mi alrededor. Por favor enséñame tus caminos y ayúdame a mirar las verdades que has provisto a través de tu palabra mientras camino contigo hoy. Aclárame los lugares a los que soy más vulnerable para fallar, y dame fuerzas para huir de la tentación. ¡Que las palabras de mi boca y la meditación de mi corazón sean gratas para ti! En el nombre de Cristo Jesús, amén.

RITMO: día 7

26 de abril de 2020

Estamos tomando 21 días como iglesia para enfocarnos en la oración. Durante este tiempo, vamos a crecer en la oración alimentándonos del libro de alabanzas del pueblo de Dios, los Salmos. Te invitamos a que leamos y meditemos en el salmo cada día y luego, en respuesta, oremos ese salmo cada uno en sus propias palabras. Al final de cada devocional encontrarás un modelo de como orar el salmo.  El propósito de este tiempo es que todos crezcamos en nuestra vida de oración y ajustemos nuestro ritmo al latir del corazón del Señor.

El Salmo 17 es una oración de David pidiendo la protección de Dios, y a la misma vez es una protesta declarando su inocencia ante lo que estaba viviendo. Aunque David sufrió bajo la pesada mano de Dios debido a un pecado no confesado en su vida, hubo otras ocasiones en las que el salmista insiste en que sus problemas actuales no son causados ​​por una falta suya. En tal caso, le pide a Dios que lo defienda.

Dios indica a través de este salmo que tiene una preocupación especial por las personas que atraviesan sufrimiento inmerecido, a pesar de que permite que surjan problemas por razones que quizás nunca se conozcan en esta vida.

La oración de David comienza con una súplica de vindicación. Al protestar por su inocencia, David espera convencer a Dios de que se mueva a su favor y lo libere de sus problemas.

En los versículos 3-5, David reconoce las pruebas de Dios. Dios conoce las necesidades de David y lo que hay en su corazón.  La oración de David lo ayuda a concentrarse en la fuente de su fuerza y ​​reafirmar su determinación de vivir una vida pura.

En los versículos 6-9, David presenta en lenguaje poético la misericordia de Dios. David le pide a Dios que muestre las maravillas de su gran amor y lo oculte a la sombra de sus alas.

David renueva su súplica por una reivindicación en los versículos 13-14. En el último versículo, David, después de haber rechazado la idea de que los placeres de esta vida se están cumpliendo, anticipa el día en que despertará en gloria y verá el rostro de Dios.

Este salmo es una protesta por la injusticia y una súplica a Dios para que prevalezca su justicia. Los hijos de Dios también podemos ser igualmente honestos en nuestra oración: ¡llevar ante el Señor nuestras preocupaciones por la injusticia y el sufrimiento, es una parte básica de la respuesta cristiana al mal y al sufrimiento!

Si experimentamos injusticia, podemos acercarnos a Dios, sabiendo que Él obrará en la situación. Como creyentes, siempre tenemos la esperanza de que un día ¡Dios quitará toda injusticia y traerá para nosotros la victoria completa!

Lea el Salmo 17, luego ore, busque la protección de Dios y sea honesto con Dios. ¡Hará una diferencia en su relación con Él y en su vida de oración!

Salmos 17

Plegaria pidiendo protección contra los opresores

Oración de David.

1 Oye, oh Jehová, una causa justa; está atento a mi clamor.
    Escucha mi oración hecha de labios sin engaño.

De tu presencia proceda mi vindicación;
Vean tus ojos la rectitud.

Tú has probado mi corazón, me has visitado de noche;
Me has puesto a prueba, y nada inicuo hallaste;
He resuelto que mi boca no haga transgresión.

En cuanto a las obras humanas, por la palabra de tus labios
Yo me he guardado de las sendas de los violentos.

Sustenta mis pasos en tus caminos,
Para que mis pies no resbalen.

Yo te he invocado, por cuanto tú me oirás, oh Dios;
Inclina a mí tu oído, escucha mi palabra.

Muestra tus maravillosas misericordias, tú que salvas a los que se refugian a tu diestra,
De los que se levantan contra ellos.

Guárdame como a la niña de tus ojos;
Escóndeme bajo la sombra de tus alas,

De la vista de los malos que me oprimen,
De mis enemigos que buscan mi vida.

10 Envueltos están con su grosura;
Con su boca hablan arrogantemente.

11 Han cercado ahora nuestros pasos;
Tienen puestos sus ojos para echarnos por tierra.

12 Son como león que desea hacer presa,
Y como leoncillo que está en su escondite.

13 Levántate, oh Jehová;
Sal a su encuentro, póstrales;
Libra mi alma de los malos con tu espada,

14 De los hombres con tu mano, oh Jehová,
De los hombres mundanos, cuya porción la tienen en esta vida,
Y cuyo vientre está lleno de tu tesoro.
Sacian a sus hijos,
Y aun sobra para sus pequeñuelos.

15 En cuanto a mí, veré tu rostro en justicia;
Estaré satisfecho cuando despierte a tu semejanza.

Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.

¡Padre escucha mi oración! Hay muchas cosas que no logro entender, pero sé que tus caminos son más grandes que los míos y tu conocimiento excede mi comprensión. Señor, confío en tu misericordia y gracia porque sé que tu justicia prevalecerá y que la victoria final es tuya. Señor, por favor protege a mi familia, a mi familia espiritual, a mis amigos y a mí mismo durante esta pandemia. Permítenos siempre reconocer tu gracia y misericordia. Que toda esta situación que estamos viviendo ahora, sirva para que más personas se acerquen a ti y ocurra un despertar espiritual en todo el mundo. ¡Que tu nombre sea glorificado! En el poderoso nombre de Jesús, ¡amén!

RITMO: día 6

25 de abril de 2020

Estamos tomando 21 días como iglesia para enfocarnos en la oración. Durante este tiempo, vamos a crecer en la oración alimentándonos del libro de alabanzas del pueblo de Dios, los Salmos. Te invitamos a que leamos y meditemos en el salmo cada día y luego, en respuesta, oremos ese salmo cada uno en sus propias palabras. Al final de cada devocional encontrarás un modelo de como orar el salmo.  El propósito de este tiempo es que todos crezcamos en nuestra vida de oración y ajustemos nuestro ritmo al latir del corazón del Señor.

Hace la diferencia cuando te refugias solo en Dios, ¿no?

Este salmo comienza con una petición. David simplemente le está pidiendo a Dios que cuide de él, que lo mantenga a salvo. ¡Durante esta pandemia, parece que esta oración está en muchos de nuestros labios! Reflexionemos por un momento y autoevaluémonos… ¿en quién o en qué estamos poniendo nuestra confianza? El salmista no puso su mirada en nada ni en nadie más, su esperanza estaba en Dios. Él confía plenamente en su Señor y así lo expresa en los versículos 2-4.  En los versículos 5 y 6, David reconoce al Señor mismo como su verdadera herencia espiritual, y aunque la vida del salmista había sido muy bendecida materialmente, el reconocía que ninguna abundancia terrenal era más importante que su relación con Dios.  La siguiente estrofa del salmo, versículos 7–8, nos muestra el resultado natural de recurrir a Dios y confiar siempre en él: ¡alabanza! Esta alabanza se encuentra con la afirmación de que Dios no abandonará a sus hijos.

Finalmente, el salmo concluye con la alegría del salmista y la confianza de que el Señor lo protegerá de la muerte. ¡Esto nos muestra cómo la conciencia de la presencia de Dios en nuestras vidas trae dirección y esperanza para toda la eternidad!

Te animamos a que leamos el Salmo 16 y encontremos refugio solo en el Señor.  ¡Pídele que te mantenga a salvo y proclama continuamente el gozo de tu salvación! Esto marcará una gran diferencia en tu vida.

Salmos 16

Una herencia escogida

Mictam de David.

1 Guárdame, oh Dios, porque en ti he confiado.

Oh alma mía, dijiste a Jehová:
Tú eres mi Señor;
No hay para mí bien fuera de ti.

Para los santos que están en la tierra,
Y para los íntegros, es toda mi complacencia.

Se multiplicarán los dolores de aquellos que sirven diligentes a otro dios.
No ofreceré yo sus libaciones de sangre,
Ni en mis labios tomaré sus nombres.

Jehová es la porción de mi herencia y de mi copa;
Tú sustentas mi suerte.

Las cuerdas me cayeron en lugares deleitosos,
Y es hermosa la heredad que me ha tocado.

Bendeciré a Jehová que me aconseja;
Aun en las noches me enseña mi conciencia.

A Jehová he puesto siempre delante de mí;
Porque está a mi diestra, no seré conmovido.

Se alegró por tanto mi corazón, y se gozó mi alma;
Mi carne también reposará confiadamente;

10 Porque no dejarás mi alma en el Seol,
Ni permitirás que tu santo vea corrupción.

11 Me mostrarás la senda de la vida;
En tu presencia hay plenitud de gozo;
Delicias a tu diestra para siempre.

Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.

Padre, te agradezco por amarme y enviar a tu hijo Jesús a pagar el precio de mis pecados. Gracias por darme la vida eterna al confiar y creer en Jesús. Padre, ayúdame a recordar que puedo refugiarme en ti y dame la confianza y la fuerza para seguirte a diario. ¡Padre, no hay nadie más grande que tú! Te alabo porque sé que siempre me guiarás a lo que es mejor para mí. “Tú eres mi Señor, mi bien; nada es comparable a ti”. (Salmo 16: 2 DHH) Padre, enséñame a proclamar implacablemente el gozo de mi salvación y a darte siempre la gloria a ti. En el nombre de Jesús, amén.

RITMO: día 5

24 de abril de 2020

Estamos tomando 21 días como iglesia para enfocarnos en la oración. Durante este tiempo, vamos a crecer en la oración alimentándonos del libro de alabanzas del pueblo de Dios, los Salmos. Te invitamos a que leamos y meditemos en el salmo cada día y luego, en respuesta, oremos ese salmo cada uno en sus propias palabras. Al final de cada devocional encontrarás un modelo de como orar el salmo.  El propósito de este tiempo es que todos crezcamos en nuestra vida de oración y ajustemos nuestro ritmo al latir del corazón del Señor.

Las primeras 4 preguntas de este salmo describen con precisión a muchos de nosotros ahora. “¿Hasta cuándo, oh Señor?” ¿Cuánto durará este virus?, ¿cuánto tiempo sufrirá la economía? ¿Cuánto tiempo más Señor? ¡Está totalmente bien tener oraciones honestas con Dios y derramar nuestro corazón ante Él!

Tenemos que confiar en Dios y sus respuestas. Incluso cuando su respuesta es “no” o “espera”. Debemos recordar que los planes de Dios son más grandes, El siempre tiene una mejor idea, sus tiempos son perfectos, sus propósitos son claros, sus momentos son exactos, y siempre se mueve para nuestro bien y para Su gloria.

Nuestro trabajo es confiar en Él, incluso en tiempos de espera e incertidumbre. No permitas que lo que estás viendo te haga dudar de lo que Dios ha dicho. ¡Recuerda que Él ha prometido nunca dejarnos, nunca abandonarnos!

Salmos 13

Plegaria pidiendo ayuda en la aflicción

Al músico principal. Salmo de David.

1 ¿Hasta cuándo, Jehová? ¿Me olvidarás para siempre?
    ¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí?

¿Hasta cuándo pondré consejos en mi alma,
Con tristezas en mi corazón cada día?
¿Hasta cuándo será enaltecido mi enemigo sobre mí?

Mira, respóndeme, oh Jehová Dios mío;
Alumbra mis ojos, para que no duerma de muerte;

Para que no diga mi enemigo: Lo vencí.
Mis enemigos se alegrarían, si yo resbalara.

Mas yo en tu misericordia he confiado;
Mi corazón se alegrará en tu salvación.

Cantaré a Jehová,
Porque me ha hecho bien.

Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.

Oración

Padre, te traigo todo: mis dudas, miedos y ansiedad. Gracias por que me cuidas y porque sé que puedo traerte todo a ti en oración. Ayúdame a esperar pacientemente sabiendo que, incluso cuando no te veo o no te siento, tú estás moviéndote, tú estás trabajando, tú estás obrando para mi bien y para tu gloria. Ayúdame a tener confianza en tu amor constante, sabiendo que tú eres fiel y que tus promesas se cumplen.  Tu nunca me dejarás, nunca me abandonarás y siempre me sostendrás con tu mano victoriosa. Señor, pongo mi fe, esperanza y confianza en ti y solo en ti. Amén

RITMO: día 4

23 de abril de 2020

Estamos tomando 21 días como iglesia para enfocarnos en la oración. Durante este tiempo, vamos a crecer en la oración alimentándonos del libro de alabanzas del pueblo de Dios, los Salmos. Te invitamos a que leamos y meditemos en el salmo cada día y luego, en respuesta, oremos ese salmo cada uno en sus propias palabras. Al final de cada devocional encontrarás un modelo de como orar el salmo.  El propósito de este tiempo es que todos crezcamos en nuestra vida de oración y ajustemos nuestro ritmo al latir del corazón del Señor.

En el Salmo 8, el salmista David habla de la gloria de Dios y reconoce Su grandeza en toda la tierra. El salmista luego nos afirma que Dios usa cosas débiles para mostrar su gloria y fortaleza. 1 Corintios 1:27 es un ejemplo de esta verdad: “Pero Dios escogió lo insensato del mundo para avergonzar a los sabios, y escogió lo débil del mundo para avergonzar a los poderosos.” David luego se detiene a mirar una de las maravillas del Señor ¡los cielos! ¿Cuánto hace que no te detienes a considerar la majestuosidad de los cielos? ¿Sabías que, a simple vista, se pueden ver unas 5.000 estrellas? Con un telescopio de cuatro pulgadas, se pueden ver alrededor de 2 millones de estrellas. Con uno de 200 pulgadas de un gran observatorio, se pueden ver más de mil millones de estrellas. Considerar los cielos nos hace ver la grandeza de Dios. El considerar la gran magnitud de los cielos también hizo que David considerara la relativa pequeñez e insignificancia del hombre. ¿Por qué un Dios tan grandioso sería consciente de seres tan pequeños como nosotros? El salmista se llena de asombro al reconocer que el Padre de los cielos, Creador de todo, no solo se fija en el hombre, sino que le da el privilegio de administrar la obra de Sus manos. Tomemos un tiempo hoy para reflexionar sobre esta gran responsabilidad y alegrémonos exclamando, al igual que David: Oh Señor, Soberano nuestro, ¡qué imponente es tu nombre en toda la tierra!

Salmos 8

Al director musical. Sígase la tonada de «La canción del lagar». Salmo de David.

Oh Señor, Soberano nuestro,
    ¡qué imponente es tu nombre en toda la tierra!
    ¡Has puesto tu gloria sobre los cielos!

Por causa de tus adversarios
    has hecho que brote la alabanza
de labios de los pequeñitos y de los niños de pecho,
    para silenciar al enemigo y al rebelde.

Cuando contemplo tus cielos,
    obra de tus dedos,
la luna y las estrellas que allí fijaste,
me pregunto:
    «¿Qué es el hombre, para que en él pienses?
    ¿Qué es el ser humano, para que lo tomes en cuenta?»
Pues lo hiciste poco menos que Dios,
    y lo coronaste de gloria y de honra:
lo entronizaste sobre la obra de tus manos,
    todo lo sometiste a su dominio;
todas las ovejas, todos los bueyes,
    todos los animales del campo,
las aves del cielo, los peces del mar,
    y todo lo que surca los senderos del mar.

Oh Señor, Soberano nuestro,
    ¡qué imponente es tu nombre en toda la tierra!

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Oración

¡Alabado seas Dios, el Divino Creador! Eres Adonai, el Maestro del universo. Eres Abba, mi amado Padre. ¡Tú eres Yahweh, el Señor siempre presente, ¡el gran YO SOY! Me hiciste a Tu imagen y me confiaste el mundo, el trabajo de Tus manos divinas. ¡Qué grande eres! ¡Toda la tierra está llena de tu gloria! Amén.

RITMO: día 3

Estamos tomando 21 días como iglesia para enfocarnos en la oración. Durante este tiempo, vamos a crecer en la oración alimentándonos del libro de alabanzas del pueblo de Dios, los Salmos. Te invitamos a que leamos y meditemos en el salmo cada día y luego, en respuesta, oremos ese salmo cada uno en sus propias palabras. Al final de cada devocional encontrarás un modelo de como orar el salmo.  El propósito de este tiempo es que todos crezcamos en nuestra vida de oración y ajustemos nuestro ritmo al latir del corazón del Señor.

Este salmo se conoce como un lamento individual, cuya función principal es presentar una situación angustiante ante el Señor y pedir su ayuda. El salmista alaba a Dios por su abundante amor y reconoce que, gracias a ese amor, él puede entrar ante su presencia. De igual manera, nosotros tenemos acceso al Dios Padre a través de Jesucristo y podemos confiadamente elevar nuestro clamor. El salmista finaliza animando a todos los que creen en el Señor, a todos lo que buscan en él refugio, a cantar con júbilo, a estar llenos de alegría porque el Señor los bendecirá con su buena voluntad, él los rodeará y los protegerá. Esa promesa es para nosotros hoy, cobremos ánimo, presentemos ante Dios con alabanza, expongamos nuestras peticiones y esperemos su respuesta.

Salmos 5

Plegaria pidiendo protección

Al músico principal; sobre Nehilot. Salmo de David.

1 Escucha, oh Jehová, mis palabras;
    Considera mi gemir.

Está atento a la voz de mi clamor, Rey mío y Dios mío,
Porque a ti oraré.

Oh Jehová, de mañana oirás mi voz;
De mañana me presentaré delante de ti, y esperaré.

Porque tú no eres un Dios que se complace en la maldad;
El malo no habitará junto a ti.

Los insensatos no estarán delante de tus ojos;
Aborreces a todos los que hacen iniquidad.

Destruirás a los que hablan mentira;
Al hombre sanguinario y engañador abominará Jehová.

Mas yo por la abundancia de tu misericordia entraré en tu casa;
Adoraré hacia tu santo templo en tu temor.

Guíame, Jehová, en tu justicia, a causa de mis enemigos;
Endereza delante de mí tu camino.

Porque en la boca de ellos no hay sinceridad;
Sus entrañas son maldad,
Sepulcro abierto es su garganta,
Con su lengua hablan lisonjas.

10 Castígalos, oh Dios;
Caigan por sus mismos consejos;
Por la multitud de sus transgresiones échalos fuera,
Porque se rebelaron contra ti.

11 Pero alégrense todos los que en ti confían;
Den voces de júbilo para siempre, porque tú los defiendes;
En ti se regocijen los que aman tu nombre.

12 Porque tú, oh Jehová, bendecirás al justo;
Como con un escudo lo rodearás de tu favor.

Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.

Oración –

Padre,

Por favor escucha mi oración. Sé que no eres un Dios que se deleita en la maldad. Tu carácter es santo y justo. Gracias, Señor, porque por la muerte y resurrección de Jesucristo, tengo acceso directo a ti. Guíame en tu justicia, ayúdame a alegrarme por tu presencia y protección, incluso cuando a mi alrededor este viviendo incertidumbre y temor. ¡Que el gozo de mi salvación sea contagioso y que la paz que solo tú me puedes dar genere una atmosfera de paz en mi hogar! Amén.

RITMO: día 2

Estamos tomando 21 días como iglesia para enfocarnos en la oración. Durante este tiempo, vamos a crecer en la oración alimentándonos del libro de alabanzas del pueblo de Dios, los Salmos. Te invitamos a que leamos y meditemos en el salmo cada día y luego, en respuesta, oremos ese salmo cada uno en sus propias palabras. Al final de cada devocional encontrarás un modelo de como orar el salmo.  El propósito de este tiempo es que todos crezcamos en nuestra vida de oración y ajustemos nuestro ritmo al latir del corazón del Señor.

Este salmo se conoce como un lamento individual, cuya función principal es presentar una situación angustiante ante el Señor y pedir su ayuda. El salmista alaba a Dios por su abundante amor y reconoce que, gracias a ese amor, él puede entrar ante su presencia. De igual manera, nosotros tenemos acceso al Dios Padre a través de Jesucristo y podemos confiadamente elevar nuestro clamor. El salmista finaliza animando a todos los que creen en el Señor, a todos lo que buscan en él refugio, a cantar con júbilo, a estar llenos de alegría porque el Señor los bendecirá con su buena voluntad, él los rodeará y los protegerá. Esa promesa es para nosotros hoy, cobremos ánimo, presentemos ante Dios con alabanza, expongamos nuestras peticiones y esperemos su respuesta.

Salmos 4

Oración vespertina de confianza en Dios

Al músico principal; sobre Neginot. Salmo de David.

1 Respóndeme cuando clamo, oh Dios de mi justicia.
    Cuando estaba en angustia, tú me hiciste ensanchar;
    Ten misericordia de mí, y oye mi oración.

Hijos de los hombres, ¿hasta cuándo volveréis mi honra en infamia,
Amaréis la vanidad, y buscaréis la mentira? Selah

Sabed, pues, que Jehová ha escogido al piadoso para sí;
Jehová oirá cuando yo a él clamare.

Temblad, y no pequéis;
Meditad en vuestro corazón estando en vuestra cama, y callad. Selah

Ofreced sacrificios de justicia,
Y confiad en Jehová.

Muchos son los que dicen: ¿Quién nos mostrará el bien?
Alza sobre nosotros, oh Jehová, la luz de tu rostro.

Tú diste alegría a mi corazón
Mayor que la de ellos cuando abundaba su grano y su mosto.

En paz me acostaré, y asimismo dormiré;
Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado.

Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.

Oración

Padre,
Por favor escucha mi oración. Sé que no eres un Dios que se deleita en la maldad. Tu carácter es santo y justo. Gracias, Señor, porque por la muerte y resurrección de Jesucristo, tengo acceso directo a ti. Guíame en tu justicia, ayúdame a alegrarme por tu presencia y protección, incluso cuando a mi alrededor este viviendo incertidumbre y temor. ¡Que el gozo de mi salvación sea contagioso y que la paz que solo tú me puedes dar genere una atmosfera de paz en mi hogar! Amén.